La ola Mamdani

Por Franca Roibal Fernández

En los primeros cinco meses de gestión de Zohran Mamdani en la alcaldía, New York City logró el récord más bajo de crímenes de la historia de la ciudad. No es una coincidencia. Desde que empezó su trabajo como alcalde de la ciudad más importante de Estados Unidos y quizás del mundo, Mamdani no perdió tiempo en burocracia.

Desde el segundo día de su mandato, empezó a cumplir promesas de campaña, la primera fue cuidado universal y gratuito de niños, y siguió con obligar a los ricos a pagar impuestos en las viviendas de su propiedad, pero que no usan como domicilio, lo cual ayudó a rebajar la deuda de la ciudad de 12 billones a cero (gran parte de esta reducción fue gracias reestructuración y redistribución de fondos y algo de ayuda de Albany).

También cumplió la promesa de ponerse a trabajar para ayudar a las personas a poder vivir en su ciudad que estaba cada vez menos accesible a las personas comunes gracias a la gentrificación. En un par de semanas empezó a ponerle presión a los slumlords, dueños de edificios que se abusan de los inquilinos, no arreglan los inmuebles, y les cobran cada vez más alquiler.

La noche que ganó, algo cambió en el ámbito político en Estados Unidos. Muchos de nosotros no teníamos mucha esperanza de que fuera a ganar. El discurso que hizo la noche de las elecciones nos llenó de esperanza a muchos de nosotros, los que quisiéramos crear y ver un mundo mejor, de emoción y esperanza. Y desde ese momento no para de impresionarnos.

Hay un factor que no se está hablando mucho. Y es el factor cool, el factor de aura que tiene Mamdani. Primero que nada, es joven. No debe ser un choque tan grande ver a alguien joven, un millenial, en una posición tan importante en Estados Unidos, pero lo es. Es inmigrante. Es simpático. Es fanático del Arsenal y de los Knicks. Su logo y marketing para su campaña en su fuente retro usó los colores azul y naranja en honor al equipo de basquetbol, que de hecho está teniendo una temporada histórica, muchos creen que no es una coincidencia. Juega al fútbol en las calles con los niños en el Bronx. Usa instagram. Es una bocanada de aire fresco. Los jóvenes lo aman. Uno de los grupos más virales de apoyadores de Mamdani se llamaba “Hot Girls for Zohran”. En plena campaña, fue a un partido de los Knicks (a sentarse con la gente, no en los asientos de abajo) y terminó la noche en un club LGBTQIA+ bailando y cantando con el DJ.

La sociedad estaba hambrienta por un candidato como Zohran. Y desde que ganó, se levantó una ola demócrata socialista que no se había visto hace mucho tiempo en este país. Porque cuando el fascismo es tan abierto como lo es bajo la administración de Donald Trump, la gente se despierta y quiere un cambio de verdad, no un cambio por un fascismo un poco más digerible como lo es el partido Demócrata mainstream. Cambio de verdad, y eso es lo que nos ofrece Mamdani.

En Jersey City, ciudad de New Jersey que está al otro lado del Río Hudson, hubo elecciones en las cuales un elegido hijo prójimo del partido Demócrata, Jim McGreevey, corrió contra varios candidatos más grassroots, y si bien había opciones más parecidas a Mamdani, ganó James Solomon, quien está en contra de la gentrificación y de las pólizas terroríficas de ICE. También entraron de concejales dos candidatos del partido de Mamdani –Democratic Socialists of America–: Joel Brooks y Jake Ephros, ambos jóvenes y progresistas. Si no hubiera sido por el éxito de Mamdani, quién sabe cómo hubiera sido el resultado de las elecciones de Jersey City.

Unos meses después, hubo elecciones en un distrito congresual de New Jersey para reemplazar a Mikie Sherril, la actual gobernadora de New Jersey. A pesar de ser del Partido Demócrata, Sherril es una candidata que puede ser definida como de centroderecha. En el distrito de donde viene, siempre se dijo que no podría ganar nadie progresista (el relato que hacen algunos liberales para continuar con el status quo) ni que no fuera blanco/a.

Cuando empezó a nombrarse a Analilia Mejía, organizadora de sindicatos, apoyada por Bernie Sanders, antisionista, hablando del acceso a seguro médico y en contra de ICE, muchos pensaron que no sería posible, y hasta muchos demócratas la rechazaron al principio. Y sin embargo ganó. Una mujer latina y progresista en un distrito blanco y rico. Hizo lo imposible.

En otro distrito congresual de New Jersey en las primarias de junio, donde había para elegir entre doce candidatos, ganó Adam Hamawy, un médico que trabajó en Gaza.

Y cada vez que hay elecciones en Estados Unidos aparece un nuevo ganador que por lo menos se acerca más a los postulados que profesa Mamdani. A los liberales demócratas no les causa mucha gracia, pero tienen que apoyar como nos obligan a los izquierdistas, “vote blue no matter who.”

No se sabe si esto va a ser el principio de un cambio de verdad y radical, pero por lo menos nos da algo de esperanza a los que queremos ver y crear un mundo mejor.

Franca Roibal Fernández (Argentina – Uruguay) es doctora en Lengua y Estudios Latinoamericanos, profesora y jefa del departamento de Lenguas y Cultura y directora del Centro de Estudios Latinoamericanos, Caribeños y Latino/a/e/x en New Jersey City University. Instagram @drfrancaphd / Bluesky: @drfrancaphd.bsky.social

Compartir
Facebook
Twitter
LinkedIn
lo último

La ola Mamdani

Por Franca Roibal Fernández En los primeros cinco meses de gestión de Zohran Mamdani en la alcaldía, New York City