Zambia: Hichilema consigue la mayoría absoluta legislativa

El mapa político de la República de Zambia ha completado su rediseño institucional más radical en décadas. Tras la asimilación de los resultados de las elecciones generales del 13 de agosto de 2026, la Asamblea Nacional ha quedado formalmente constituida con una contundente hegemonía del oficialista Partido Unido para el Desarrollo Nacional (UPND), liderado por el reelecto presidente Hakainde Hichilema, que gobierna Zambia desde agosto de 2021, cuando derrotó al entonces presidente Edgar Lungu. Con esta victoria inicia su segundo mandato consecutivo (2026-2031).

La nueva conformación del legislativo marca un hito histórico. Supone el debut operativo de las enmiendas a la Ley Constitucional de 2025 (conocidas como Bill 7), una reforma que expandió de manera masiva el número de asientos en el parlamento (de 156 a 226 circunscripciones uninominales) e introdujo, por primera vez, un sistema de representación mayoritaria mixta con cuarenta escaños proporcionales de inclusión social.

Control absoluto

De las 226 circunscripciones uninominales de elección directa, el UPND conquistó 136 o 137 escaños[1]. El partido del mandatario basó su éxito legislativo en un sólido respaldo en las provincias del sur, oeste y centro del territorio nacional.

El principal bloque de la oposición, el Partido Nacional de Reconciliación para la Unidad y la Prosperidad (NRPUP) —encabezado por Brian Mundubile—, se consolidó como fuerza fiscalizadora al adjudicarse 59 o 60 escaños directos. El NRPUP demostró fortaleza en las provincias del norte, el este y el cinturón minero del Copperbelt.

Perfiles ideológicos

El UPND es un partido de centroderecha liberal. Defiende el libre mercado, la estabilidad macroeconómica, la atracción de inversión extranjera (especialmente minera), la responsabilidad fiscal y un enfoque “ruralista liberal” que prioriza la autogestión y el crecimiento económico. Es miembro de la Red Liberal Africana.

Por su parte, el NRPUP es una formación de orientación centroizquierdista. Nació como vehículo de la oposición (con raíces en sectores del antiguo Patriotic Front) y centra su discurso en la reducción del costo de vida, la creación de empleo, una mayor participación local en la minería y la protección de las clases trabajadoras. Su campaña enfatizó el Zambia First[2] y la reconciliación nacional.

El impacto de las cuotas sociales

La gran novedad de este período legislativo radica en la asignación de cuarenta escaños proporcionales por cuotas de inclusión, distribuidos según el porcentaje obtenido por cada partido en la papeleta presidencial (Hichilema obtuvo el 60,5 %).

Bajo esta fórmula, el UPND sumó 24 legisladores adicionales y el NRPUP 16. El desglose es el siguiente:

  • Cuota de género. Veinte mujeres (doce del UPND y ocho del NRPUP).
  • Cuota de juventudes. Quince líderes menores de 35 años (nueve del oficialismo y seis de la oposición).
  • Cuota de discapacidad. Cinco parlamentarios (Tres del UPND y dos del NRPUP).

El presidente Hichilema ejerció su derecho a designar hasta once miembros adicionales. Entre estas figuras se incluye de oficio a la vicepresidenta Mutale Nalumango, así como a autoridades de la Mesa Directiva de la Cámara. Con este reparto, el gobierno se garantiza una holgada mayoría para avanzar con su agenda de reformas económicas y fiscales de libre mercado durante el próximo lustro.

Campaña y acusaciones de fraude

La campaña del UPND se centró en la continuidad: estabilidad macroeconómica, atracción de inversión, creación de empleo, reducción del costo de vida y consolidación de logros como la educación gratuita. Presentó un mensaje de Zambia Forward, Together[3].

El NRPUP hizo una campaña más combativa y populista, centrada en el alto costo de vida, el desempleo juvenil, la recuperación de oportunidades mineras para las comunidades locales (especialmente en el Copperbelt) y críticas al gobierno por autoritarismo y desigualdad.

Las elecciones fueron acusadas de irregularidades por la oposición. Brian Mundubile rechazó los resultados, alegó fraude y presentó un recuento paralelo que, según su partido, le daba la victoria. Observadores internacionales (incluida la Unión Europea) señalaron un “campo de juego desigual”, uso de recursos estatales a favor del oficialismo y problemas de transparencia en el recuento tras una suspensión temporal del escrutinio. Sin embargo, verificaciones independientes (como la de grupos de iglesias) confirman que Hichilema superó el 50 %. Tras las elecciones, Mundubile y su compañero de fórmula fueron detenidos y acusados de traición, mientras se reportaron cierres temporales de tribunales que dificultaron la presentación de impugnaciones.

En el nivel local (consejos municipales y distritales), el UPND también obtuvo una ventaja significativa, consolidando su control en muchas áreas del sur, oeste y centro. El NRPUP logró resultados competitivos en partes del Copperbelt y provincias del norte. En Lusaka, el candidato del UPND se impuso en la alcaldía. El mapa local refleja en gran medida la división geográfica nacional: fuerte dominio oficialista en el sur y oeste, y mayor resistencia opositora en el cinturón minero y el norte.

La Asamblea Nacional incorporó además una agenda económica enfocada en la inversión minera, la responsabilidad fiscal y la privatización de activos estatales. Analistas advierten, sin embargo, que el clima de tensión postelectoral y las detenciones de figuras opositoras proyectan una sombra sobre la convivencia política en el nuevo Parlamento.


[1] Al momento de publicar esta columna aún hay un escaño en disputa.

[2] Zambia primero.

[3] Zambia avanza, juntos.

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